Mariano J. Roldán, el informático de tu negocio
Porque la tecnología no debería ser un privilegio solo para las grandes empresas.
Mi historia
Siempre me apasionó la tecnología. Estudié informática porque era lo que me gustaba, y una vez formado, lo primero que hice fue aplicar esos conocimientos en la empresa familiar.
Fue ahí donde comprendí lo importante que es tener un soporte tecnológico de confianza: alguien que entienda el negocio, que esté disponible y que resuelva los problemas de verdad.
Eso me llevó a dar el paso y dedicarme a esto de forma profesional. Trabajo con todo tipo de empresas y autónomos, aportando ese acompañamiento cercano y personalizado que marca la diferencia.
Mi misión
Ser el aliado tecnológico que cualquier empresa necesita: accesible, cercano y honesto. Que cuando tengas un reto o un problema tecnológico, sepas exactamente a quién llamar y tengas la seguridad de que se va a resolver.
Formación
Grado Superior en Desarrollo de Aplicaciones Web
Formación Profesional · Especialización en desarrollo web full stack
Grado Medio en Sistemas Microinformáticos y Redes
Formación Profesional · Redes, hardware y soporte técnico
Inscrito en el Catálogo de Ciberseguridad de INCIBE (se abre en una pestaña nueva) y en el Catálogo de Soluciones de Andalucía Vuela (se abre en una pestaña nueva) (Junta de Andalucía).
Lo que me define
Paciencia
Me tomo el tiempo necesario para entender cada caso. Ninguna pregunta está de más y ningún problema es pequeño.
Persistencia
No paro hasta que el problema está resuelto. Tu tranquilidad es mi objetivo, no simplemente cerrar un ticket.
Compromiso real con tu negocio
Me involucro en cada proyecto como si fuera el mío. La tecnología es una pieza clave para que tu negocio funcione y lo trato con esa responsabilidad.
Lo que ganas con un departamento de informática externo
Un único responsable
Una sola persona responde de toda tu informática, sin remitirte a otros proveedores.
Sin nómina que pagar
Tienes departamento de informática por una cuota, no por un sueldo. Pagas solo lo que necesitas.
Respuesta en menos de 24 horas
Me escribes y en menos de un día sabes cómo y cuándo se resuelve.
Presupuesto cerrado
Sabes qué voy a hacer, por qué y cuánto cuesta antes de empezar.
Hablo claro
Sin tecnicismos. Si algo no queda claro, es que no lo he explicado bien.
Me quedo después
No instalo y me marcho. Lo que pongo en marcha, lo mantengo.